Aquí hay otro recuerdo. Mi hermano, el Felipe, cuando chico gustaba de rayar no solo cuanto papel se topaba sino cualquier cosa que pudiera agarrar. Como le daban pataletas cuando se le prohibia darse esos gustitos, se me ocurrió un día hacerle un oferta que no podría rechazar. Le facilité a sus anchas una de mis paredes y un par de lápices de colores. Asi que fácil tuvo gran parte de la tarde retratando personajes extraterrestres y esperando que yo copeerara un poco con algún dibujo. Lo mejor que pude hacer fue sacarle esta foto con mi recién adquirida camarita análoga.
domingo 2 de septiembre de 2007
Felipe, Pintando.
miércoles 22 de agosto de 2007
La Última Foto
Recibí un comentario sobre la ausencia (todavía) de la fotografía. Bueno, tal parece ser que como muchas otras cosas, me ha abandonado quien sabe si para volver algún día. Eso sí, no puedo dejar de hacer honores a quién no sólo me ayudó a pasar amargos momentos sino que brindó también compañía en días fáciles de llevar por lo feliz que me sentía. Tal parece ser que a ella no le importó que caminara pateando piedras o que quisiera morirme ahí mismo de lo contento. Como muchas otras cosas ella se fue. Y no me queda más de ella el dulce consuelo de los papeles guardados con caras ajenas y conocidas. Los pies cansados de tanto caminar buscando a alguien a quien mirar. A quien llevarme. Eso y muchas cosas más fueron mis fotos.
Les dejo aquí la última foto que saqué. Un día caliente, de esos que llegan a doler los ojos salí a caminar hacia la montaña a encontrar quién sabe qué cosa. A alejarme quién sabe de quién. Me encontré con ese personaje de la toma. No recuerdo su nombre, pero me dejó el momento de mirarlo a él y a sus murallas. Sus neumáticos y sus caballos dibujados en la pared.


